Criterio de compras: cómo tomar mejores decisiones en tu estilo

Cuando tomas en serio el proceso de construir tu estilo, comprar deja de ser solamente encontrar algo que te gusta. Empieza a ser una decisión más fría (pero tremendamente energizante) sobre lo que querés sumar —o no— a tu armario y a tu vida. En este LiveStyling de Septiembre aprendemos sobre cómo tomar mejores decisiones al invertir en tu estilo.


La nueva sesión de LiveStyling en Club Estilo Mi Poder edición Septiembre 2026, sinceramente, fue una fiesta.

No solamente por las prendas, las compras o las decisiones que estuvimos viendo.

Fue una fiesta porque cada vez es más evidente algo que para mí es uno de los grandes fenómenos del Club: ver cómo las socias logran desarrollar su propio criterio y toman cada vez mejores decisiones gracias a todo lo que vienen aprendiendo y practicando mes a mes.

Y este mes estamos trabajando sobre criterio de compras:

Aprender a decidir mejor qué y cómo comprar.

Porque una compra puede ser preciosa, estar de moda, quedarte bien o incluso gustarte muchísimo y, aun así, no ser una buena incorporación para tu armario.

La pregunta es otra: ¿Qué hace que sea una buena compra para vos, tu momento y objetivos? 


El criterio se construye antes de comprar ✨

Una de las cosas que más me gusta ver en estas sesiones es cuando las socias empiezan a hacer el trabajo antes de llegar al momento de la compra.

Eso fue exactamente lo que vimos con Karen.

Hace unos meses, Karen nos había contado que tenía ganas de invertir en un bolso.

No salió corriendo a comprarlo. Se puso a investigar. Buscó opciones.

Comparó. Consideró.

Y ayer llegó al LiveStyling con toda esa información preparada para mostrarnos.

Los ejemplos que había encontrado, las alternativas que estaba considerando, la manera en la que organizó la búsqueda…

Muy, muy pro.

Y lo más interesante no era el bolso. Era ver el criterio que estaba desarrollando para tomar esa decisión.

Porque cuando empezás a construir criterio, una compra deja de ser: “Me gusta este, me lo compro.”

Y empieza a convertirse en: “Estoy buscando esto. Estas son las opciones que encontré. Esto es lo que estoy considerando. Esto tiene sentido para mí por estas razones.”

Eso es otra manera de comprar…

…Y también es otra manera de relacionarte con tu armario.


¿Y qué pasa cuando la compra ya ocurrió? ✨

No todo el aprendizaje sucede antes de comprar.

A veces compramos algo, lo usamos y después nos damos cuenta de que no fue una decisión tan acertada como creíamos.

Por eso este mes también propuse dentro del Club dos ejercicios para analizar compras que ya hicimos:

  • prendas que compramos y nos encantaron;
  • prendas que compramos o recibimos y después sentimos que no terminaban de funcionar para nosotras.

Y Esme hizo los ejercicios en vivo con nosotras.

Esto me parece especialmente importante porque desarrollar criterio también implica aprender de nuestras propias decisiones.

¿Qué vimos en esa prenda que nos llevó a comprarla? ¿Qué nos gustó? ¿Qué no consideramos? ¿Qué información nos faltó? ¿Qué haríamos diferente hoy?

Porque no necesitamos convertir cada compra que salió mal en un fracaso.

Podemos convertirla en información para la próxima decisión.

Y eso también es construir criterio.


Cuando el criterio aparece incluso al recibir un regalo ✨

Después tuvimos el caso de Yanil, que cumplió años este mes.

Y acá apareció una situación que me encantó porque llevó el criterio de compras a un terreno que quizás no solemos considerar: los regalos.

Para pedirles regalos a sus hermanas, Yanil fue súper meticulosa con lo que estaba buscando.

Les dio indicaciones muy concretas: Quería remeras con escote en V, dentro de su paleta, con determinados colores y determinada estampa.

Y sus hermanas le regalaron dos remeras muy lindas. Una funcionó. La otra, sin embargo, tenía un problema que ella pudo detectar gracias al criterio que viene construyendo: la forma.

Era una remera bastante ancha y corta, y esa forma no funciona con la silueta que Yanil quiere vestir y proyectar. 

Y acá pasó algo que me parece espectacular: Yanil decidió que va a cambiarla.

Incluso sabiendo que es un regalo hecho con mucho amor y atención.

Porque tener criterio también significa poder reconocer: “Esto es lindo, pero no es para mí.”

Y eso no le quita valor al regalo. No invalida el gesto de sus hermanas. Simplemente significa que ella puede reconocer qué funciona para su estilo, para su cuerpo y para su vida. Eso es criterio.


Y a veces el criterio también te muestra qué necesitás aprender ✨

Por último estuvo Vane, que se incorporó al Club hace menos de un mes y que ya está haciendo algo que me encanta: tomando decisiones.

Está muy contenta con todo lo que viene descubriendo y, al mismo tiempo, empezó a detectar que quiere profundizar.

Vane se dio cuenta de que necesita información más personalizada para poder avanzar con algunas decisiones de estilo: colores, texturas, formas de prendas, qué le funciona y qué no.

Y esto es algo que me parece muy valioso del proceso.

Porque el Club puede darte muchísima información, herramientas, preguntas y criterio para empezar a mirar tu estilo de otra manera.

Pero también puede suceder que, justamente gracias a todo eso, descubras: “Ahora sé que necesito profundizar en mí.”

Eso fue lo que le pasó a Vane. Ella misma decía que si continuaba comprando como hasta ahora, probablemente podría empezar a tomar nuevas decisiones, pero que posiblemente seguiría comprando dentro de lo conocido.

Blanco.

Negro.

Gris.

Su zona segura.

Y entonces apareció una pregunta mucho más interesante:

¿Realmente quiero seguir construyendo mi estilo alrededor de ese minimalismo?

Porque quizás no es que ese estilo no le guste.

Quizás simplemente está descubriendo que no necesariamente encaja ahí.

Y cuando aparece esa conciencia, ya no alcanza con comprar diferente.

Hay que empezar a descubrir qué sí.

Qué colores. Qué formas. Qué texturas. Qué recursos. Qué posibilidades. Qué versión de ella quiere empezar a aparecer.

Y ahí es donde un proceso de asesoramiento personalizado puede darle información que el trabajo grupal no puede darle de la misma manera.


El criterio no es una lista de reglas✨

Para mí, este es uno de los grandes aprendizajes de este mes.

Tener criterio no significa saber de memoria qué comprar. Tampoco significa tener un armario perfecto ni acertar siempre.

Tener criterio es aprender a mirar.

Mirar una prenda.

Mirar una compra.

Mirar un regalo.

Mirar una tendencia.

Mirar una necesidad.

Y preguntarte:

¿Esto tiene sentido para mí? ¿Qué aporta a mi armario? ¿Lo voy a usar? ¿Representa mi estilo? ¿Funciona con mi vida? ¿Me permite expresar algo que quiero expresar? ¿Estoy comprando desde una decisión o desde el impulso? ¿Estoy incorporando algo nuevo porque realmente lo deseo o porque todavía no sé qué hacer con lo que ya tengo?

Cuanto más practicamos estas preguntas, más propio se vuelve nuestro criterio.


Del deseo al criterio✨

Y acá aparece algo que trabajamos también en el workshop abierto Activar tu estilo desde el deseo.

Porque para poder desarrollar criterio necesitamos saber, primero, qué estamos construyendo.

¿Qué queremos hacer con nuestro estilo? ¿Qué queremos expresar? ¿Qué queremos disfrutar más? ¿Qué parte de nosotras queremos poner en juego?

Si no tenemos esa dirección, podemos desarrollar muchísimo criterio para comprar… pero terminar comprando siempre dentro de los mismos límites.

Por eso me gusta pensar estos dos procesos juntos: primero, deseo. ¿Qué quiero?

Y después: criterio.

¿Qué decisiones me ayudan a construirlo?

Ahí empieza a aparecer un estilo mucho más consciente.


El criterio también es saber cuándo decir que no ✨

Y quizás esta sea una de las cosas más poderosas que estamos entrenando dentro del Club.

No solamente aprender a decir: “Esto sí.”

También aprender a decir: “Esto no.”

No porque sea feo.

No porque esté mal.

No porque alguien diga que no deberías usarlo.

Sino porque no tiene sentido para vos

Como Karen, que está aprendiendo a investigar antes de invertir.

Como Esme, que puede mirar una compra pasada y aprender de ella.

Como Shanil, que pudo reconocer que un regalo precioso no funcionaba para su silueta.

Como Vane, que está descubriendo que quizás necesita salir de lo conocido para encontrar un estilo que realmente sienta propio.

Eso es lo que estamos construyendo.

No un manual de compras.

Criterio.

Y el criterio, como cualquier músculo, se entrena.


Tu estilo también necesita dirección ✨

Por eso, si estás trabajando sobre tu estilo este año —o si recién estás empezando ahora— hay una combinación que puede ayudarte muchísimo:

Definir qué querés hacer con tu estilo + desarrollar criterio para tomar decisiones que te acerquen a eso.

No se trata de comprar más.

Se trata de que cada vez más decisiones tengan sentido.

Y que tu armario empiece a parecerse cada vez más a la mujer que sos, a la vida que tenés y a la que estás construyendo.

Eso es lo que hacemos juntas en Club Estilo Mi Poder.

Mes a mes.

Compra a compra.

Prenda a prenda.

Decisión a decisión.

Y ayer, una vez más, pudimos ver que el criterio no es teoría…

Cuando se incorpora, se nota.


🎥 Accedé al LiveStyling completo

La sesión completa está disponible para las integrantes de Club Estilo Mi Poder.

Dentro del video vas a poder ver las decisiones, preguntas y análisis que trabajamos juntas en vivo.

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¿Todavía no sos parte del Club?

[CONOCER CLUB ESTILO MI PODER]

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✨ Para seguir profundizando…

Si estás en un momento en el que querés revisar qué estás construyendo con tu estilo, te recomiendo volver también al workshop:

Activar tu estilo desde el deseo

Porque antes de preguntarnos qué comprar, puede ser muy potente volver a preguntarnos:

¿Qué quiero expresar? ¿Qué quiero disfrutar más de mi estilo? ¿Qué quiero permitirme?

[VER WORKSHOP “ACTIVAR TU ESTILO DESDE EL DESEO”]

Y si ya tenés claro qué querés construir pero necesitás ordenar tus decisiones para llevarlo a tu vida real:

[VER “VISTO CON ÉXITO”]

Con certeza e ilusión, 

Malena Rinaudo

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